Barullo, ruido, murmullo. Cuarenta y tres problemas parlantes. Saetas misteriosas, raudas a su blanco; fantasías del día estando en la mitad. Barullo, ruido, murmullo. Como ovejas perdidas a diferentes rediles de extraño hablar: unos menos, otros más. Más que menos todos se juntan para lidiar jugando con los mundos, de aquí para allá. El caminar, vuela como ave sin rumbo, y el cáliz de la vida también lo hará....